miércoles, 2 de enero de 2013


No acostumbro hablar (mucho) sobre los libros que leo y menos tratar de hacer una critica a los mismos pero esta vez hablaré sobre el último que leí en el 2012 porque, entre otras cosas, me dejó muy satisfecho. Puede que lo haga también como reacción ante el inicio de este nuevo año, no como propósito ni esas mamadas, sino nada más por hacer algo. Bien, se trata de La breve y maravillosa vida de Óscar Wao (Mondadori, 2008), de Junot Díaz, escritor dominicano que recibió el premio Pulitzer y otros reconocimientos por dicha novela.

                La historia es una crónica sobre la vida del protagonista y su familia en varias etapas temporales pero bajo una constante: una maldición familiar llamada “fukú” que trae consigo la desgracia. Bajo esta premisa la vida de Oscar Wao es una continua lucha por adaptarse, aunque no con suficiente convicción, y conseguir la felicidad materializada, entre otras, en la figura de alguna mujer y ser un gran escritor de ciencia ficción. Este “fukú” tiene que ver mucho con el amor pues a través de las diversas voces narrativas se presentan las historias amorosas de Beli, la madre del joven; de Lola, su hermana y del propio Oscar como hechos repetitivos. Además del amor, esta maldición parece estar anclada en el contexto familiar por la historia latinoamericana y la persecución de un pasado atroz que nació y aumentó con el trujillato.

                La dictadura que vivió la República Dominicana a manos de Trujillo es uno de los escenarios donde transcurre la novela (el otro es EUA, lugar donde el gran sueño americano adquiere una perspectiva singular para un joven como Oscar) y muestra la situación política y social de aquel país en los años de la tiranía mencionada no como lo hace Vargas Llosa en su Fiesta del Chivo sino de una manera más ágil y, aunque el sinsabor está siempre presente, existen momentos en que la historia adquiere tintes cómicos que hacen de la lectura algo completamente disfrutable. 
      
La técnica narrativa, las referencias “frikis”, el lenguaje y la historia en sí hacen de La breve y maravillosa vida de Óscar Wao una novela estupenda  y encumbran al protagonista como un héroe inusual que, por medio de situaciones humillantes y hasta ridículas, lo llevan a un nivel de nobleza tal que, como el final de su libro, sólo es posible compáralo con la belleza.      



jueves, 6 de diciembre de 2012

Hurry Up, We’re Dreaming


Hace unos días M83 estrenó el videoclip para la canción Wait, con el cual cierran la promoción de su último y celebrado disco Hurry Up, We’re Dreaming, editado en el 2011. Este disco, que en palabras de su líder es una combinación de synthpop y composiciones más ambientales ha llamado la atención, aparte de la propuesta musical, por la serie de videos que han acompañado el lanzamiento de sus sencillos.
La banda de música electrónica, que para algunos críticos son una remembranza del género shoegazer pero sin tanta guitarra y eso sí, más sintetizadores, se ha apoyado en el trabajo de Fleur & Manu (creadores visuales http://www.divisionparis.com/directors/fleur-manu/) y de un colectivo llamado The Creators Project para la realización de los videos a las canciones Midnight City, Reunion y Wait. Estos tres videoclips conforman una excelente trilogía que tiene como protagonistas a una serie de niños extraños y hasta siniestros. Más allá de anécdotas, es necesario resaltar el trabajo audiovisual que los directores lograron y sobre todo, admirar la evolución de los videos como una forma de expresión que remite inmediatamente a grandes trabajos cinematográficos.


Midnight City:


          Reunion:




          Wait:


Wait

 Send your dreams
Where nobody hides
Give your tears
To the tide
No time
No time
There's no end
There is no goodbye
Disappear
With the night
No time
No time
No time
No time
No time









    

viernes, 16 de noviembre de 2012

El hombre del abrazo olvidado


Cuando Efraín la dejó, Aurelia sintió que se marchaba debiéndole un abrazo. Luego trató de olvidar pero en cada ocasión el recuerdo le atormentaba. Nunca más supo de él y la vida siguió corriendo pero Aurelia guardaba una necesidad, una falta que no entendía y que en varias ocasiones confundió con un sentimiento mayor.
Los días le trajeron otros amores, otros hombres y otros abrazos pero todos estos no le sabían más que a deuda.
Mucho tiempo después, una noche de esas en que dormía sola y se estaban convirtiendo en tradición, tuvo algo muy parecido a un sueño: Efraín había muerto horas antes y ella estaba dormida, en esa misma cama y en ese mismo cuarto, probablemente en ese mismo espacio y tal vez hasta tiempo. Entonces el hombre del abrazo olvidado apareció, se le abalanzó y cubrió su cuerpo con un peso tan real que Aurelia gimió. Quiso despertar pero su cuerpo no le respondía, no la dejaba siquiera gritar pese al deseo tan grande que tenía por hacerlo. Estaba totalmente imposibilitada, no podía mover un musculo y la impotencia le trajo ganas de llorar. Tuvo miedo por el mensaje y la veracidad de lo sucedido y despertó únicamente para llorarle a aquel hombre que a fin de cuentas y de muchos años, le devolvía lo que ella creía le pertenecía. Volvió a dormir horas después y a la mañana siguiente se levantó con el corazón pleno de satisfacción.   

miércoles, 7 de noviembre de 2012


De acuerdo a la moda impuesta en mayor medida por MTV antes de convertirse en el canal risible que es hoy, el video musical ha tomado un protagonismo que en ocasiones logra hacer de una canción un gusto desdeñable o, por el contrario, hacer que una rola que en un inicio no gusta provoque una impresión diferente. También se ha llegado al punto de que algunos artistas como PJ Harvey, Feist o Sigur Ros hagan un video por cada canción de algún disco, Let England Shake, Metals y el reciente Valtari respectivamente, para ampliar su expresión artística o crear conceptos más extensos (me imagino yo) ahora que los álbumes conceptuales no son tan digeridos, aceptados y sobre todo vendidos como antes.
Y como yo no canto (afortunadamente para la mayoría de la gente) ni dirijo nada más que mi vida (y a veces me sale mal), arrejunté cuatro videos que pudieran ser cinco o más pero que a mí me gustan y hurgan (algunos demasiado), en el mundo homosexual (no, no está el de Call me Maybe):


Spiritualized, Hey Jane:




Broken Social Scene, Texico Bitches:




Devendra Banhart, Foolin`:




Sigur Ros, Viorar Vel Til Loftarasa:


domingo, 4 de noviembre de 2012



La desmemoria atormenta los ojos
pero no llaga ni llega a las manos
que también observan y no callan
por el contrario
gritan los reconocimientos
las celebraciones
y a veces una lamentación
que hace sonreír quedito 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Crisis


“Estoy olvidando mi nombre”, dijo apesadumbrado cuando escuchó la puerta abrirse y de inmediato cerrarse. Luego creyó recibir un abrazo, acaso más como noble advertencia por si un día no lograba recordarlo que como piadosa señal de aliento. 
Se había acostumbrado a la penumbra y al silencio pero no a la soledad. También se había hecho experto en hacer preguntas aunque en ocasiones nadie le respondiera.
—¿Cuánto tiempo ha pasado ya?
—Vas para un año.
—Eso es mucho tiempo ¿no crees?
—Puede ser.
—¿Y hay novedades?
—Nop.
—...Francisco.
—¿Qué?
—Nada, solo quería decir tu nombre de verdad y no como te dicen todos.
—¿Pos que tiene de malo que me digan Pancho?
—Que se oye mal, se oye grotesco.
—Mmm
—Ven, me gustaría que me quitaras esto de la cara, me gustaría ver cómo eres. Ya te dije que podemos  pasarla bien mientras termina esto ¿no? —dijo a media voz, casi en un susurro.
—Ya vas a empezar con tus joterías —le contestó, irritado, el secuestrador. 

martes, 2 de octubre de 2012

La providencial bala perdida


A Dominga no le gustaban los domingos. Desde que enviudó, cinco años ya, aprendió a odiarlos y a vivir con su soledad, el desasosiego y la caridad ajena. El pueblo la creía loca pero ella solo quería de eso que llamaban amor pues su matrimonio había sido nada más un negocio familiar que, a fin de cuentas, no prosperó para nadie en particular. Por eso, sin falta, cada día siete de la semana hacía el amor con lo que fuera. Tuvo amoríos con frutas y verduras, escobas, plantas e infinidad de enseres mayores y menores hasta el domingo pasado que encontró la vieja escopeta de su difunto marido y un orgasmo final con la bala que le entró por la vagina.     

lunes, 1 de octubre de 2012

Malas noticias del pasado


—…Descolgarlos ya no servirá de nada, antes pendían de los árboles y ahora de los puentes pero en ambos casos, las lenguas son las que pasan frío.
—Me asusta la filantropía, por eso tengo sexo, solo sexo. Puro y duro, como dijo mi profesor.
—Yo creo que por ahí te acercas a ella, así ayudas al hombre.
—Pero yo quiero destrozarlos, o destrozarte en este caso. Luego sentirme mejor cada vez que te vas y yo me vengo.
—Te diría que qué descarada, pero creo que por eso me gustas. Además de que sabes escuchar…
—Mira, por ejemplo a ese de chaleco café que están entrevistando, yo le quitaría el dolor que aparenta le rebosa por las mangas pero al presidente sí no le ayudo a olvidar su alcoholismo, que le haga como pueda.
—Me gusta tu generosidad, sobre todo la que escondes entre las piernas.
—Ahí es donde radican los secretos. Y hay quienes los ven y quienes no.
— ¿Entonces crees que yo lo hago?   
—Yo más bien creo que debes buscar en otro lado, te voy a presentar a mi amigo Reynaldo, es un cubano muy agradable…

miércoles, 15 de agosto de 2012

Eme

María Maldonado murió mientras mentía. Muchas manías mantuvo; miasmas milenarias, meras motivaciones mundanas.

domingo, 12 de agosto de 2012

Exilio


Hace tiempo —vaya usted a saber quién sabe cuánto— le llegó el rumor sobre un hombre que habitaba la luna. Desde entonces, pasó las noches y la mitad de los días (a veces hay que dejar de soñar y solamente dormir) en investigar quién se atrevió a tanto. De este modo se olvidó del tiempo mismo, las calles con sus coches y transeúntes ya no son nada e incluso la nostalgia tiene ahora un cariz distinto. Ha ignorado la mayoría de las voces, humanas o no, y cualquier designio parece un eco que viaja del pasado inexplorado.
Él quiere a toda costa encontrar al hombre que se fue a la luna y cree firmemente en ese minuto que está cada vez más cerca, cada vez más próximo. Sin embargo, la falta de ingenio para mirar en un espejo lo aleja de manera constante de tal propósito.